sábado, 15 de octubre de 2011

Muerte frente a la ventana

La mañana se hace intensa,
 intensamente bella, intensamente incierta
 el alba  se vuelve como de costumbre.. fría y desesperada,
y me regocijo mirando hacia mi ventana en donde crece triste la yerba clara,
y se bañan mis pies descalzos por las mañanas,
 buscando quizás el agujero de mi alma,
y mis manos tibias que ya no consiguen nada,
quieren tomarte como se sujeta una manzana,
tierna tierra vestida de verde,
no te vayas de mi ventana,
que mis años son venideros y quizás ya no este mañana...
y camino ya lento haciendo encrucijadas,
 buscando en el alba, una gota de mi amada,
mis pisadas yacen lentas, a medida que el día claro avanza,
y vuelvo entonces a mi viejo terreno,
en donde quizás nunca ya se pierda mas el alba.
Me quedare mirando la amargura que emerge de mi aliento viejo,
 y pondré mis manos cruzadas,
abriré deprisa la ventana para que de mis ojos cansados no se valla mas el alba..
dormiré soñanado nuevamente con mi amada,
que recorro caminos para abrazarla, y siento su perfume como una flor asomada,
luego de abrazarle con mis brazos tibios, le diré qe me lleve con mi alma,
al tesoro de sus ojos donde un día casi se me escapaba,
 me quedare con ella para siempre con el alba,
 y le daré tres besos por madrugada,
junto a los pastos verdes de mi tierra clara.

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